La invitación puede ser preciosa, pero lo primero que ve tu invitado es un mensaje de WhatsApp. Si ese mensaje es frío, largo o confuso, la invitación empieza cojeando. Y si es tuyo, claro y breve, medio trabajo está hecho.
Aquí tienes cómo plantearlo, diez mensajes de ejemplo para adaptar y algunos errores típicos de los envíos masivos que conviene evitar.
Qué debe llevar siempre el mensaje
Da igual el tono. Casi todos los mensajes que funcionan tienen lo mismo:
- Un saludo con nombre. "Hola, Marta" cambia mucho respecto a un "Hola a todos".
- La noticia en una frase. Que os casáis, y cuándo.
- El enlace, solo, en su propia línea. Así se ve bien y se pulsa mejor.
- Qué quieres que hagan. Mirar la invitación y confirmar desde el móvil.
- Hasta cuándo. Una fecha límite concreta evita el "ya lo miro luego".
Lo demás (dónde es el banquete, el autobús, la lista de regalos) tiene que vivir en la invitación, no en el chat.
Diez mensajes para copiar y adaptar
Cambia los nombres y la fecha por los tuyos. Los enlaces entre corchetes son el enlace de tu invitación.
1. Formal
Estimada Carmen: Tenemos el placer de invitarte a nuestra boda, que se celebrará el 12 de septiembre. Encontrarás todos los detalles y el formulario de confirmación en este enlace:
[enlace]
Te agradeceremos que confirmes tu asistencia antes del 15 de julio. Un saludo muy afectuoso, Irene y Biel.
2. Cercano y cálido
Hola, Marta. Nos casamos el 12 de septiembre y no sería lo mismo sin ti. Aquí tienes la invitación, con toda la información:
[enlace]
Cuando puedas, dinos si vienes desde el mismo enlace. Antes del 15 de julio, porfa. Un abrazo grande.
3. Con humor
Atención, atención: Biel e Irene han decidido casarse y ahora necesitan testigos de su error. Digo, invitados. Aquí está todo:
[enlace]
Confirma antes del 15 de julio o te asignamos mesa con los de las anécdotas.
4. Para el grupo de la familia
Familia, ya tenemos la invitación de la boda. Os dejo el enlace, mirad con calma y cada uno confirma por su cuenta (tía Pepa, tú también, aunque ya me lo hayas dicho por teléfono).
[enlace]
Plazo hasta el 15 de julio. Mil gracias.
Un consejo: para la familia cercana, a veces compensa un mensaje individual en vez del grupo. Más abajo explico por qué.
5. Para los amigos
Chicos, es oficial. 12 de septiembre, nos casamos, y hay fiesta. Mirad la invitación y decidme si venís:
[enlace]
Hay una pregunta sobre la canción que tiene que sonar sí o sí. Elegid bien.
6. Para invitados que viven fuera
Hola, Laura. Sabemos que te pilla lejos, así que te enviamos ya la invitación para que puedas organizarte con tiempo. Está disponible también en inglés, por si quieres compartirla con tu pareja:
[enlace]
Si necesitas información de alojamiento o de cómo llegar, está dentro. Y si tienes dudas, escríbenos.
7. Recordatorio amable
Hola, Pau. Un recordatorio rápido: aún no tenemos tu respuesta para la boda. Te dejamos el enlace otra vez por si se ha perdido por el camino:
[enlace]
Sin prisa, pero antes del 15 de julio nos viene genial.
8. Última llamada
Pau, última llamada. Cerramos la lista el viernes porque tenemos que pasar los números al catering. Si vienes, confírmalo en el enlace; si no puedes, también nos ayuda saberlo.
[enlace]
9. Agradecimiento tras recibir la respuesta
Recibido, Marta. Qué ilusión. Ya te tenemos apuntada con tu acompañante. Si cambia algo, puedes volver a entrar con el mismo enlace o escribirnos. Gracias por estar.
10. Para quien no puede venir
Gracias por avisarnos, Jordi, y por contestar tan rápido. Lo sentimos, pero lo entendemos. Nos tomamos algo cuando nos veamos. Un abrazo.
Cuándo enviarlo
No hay una hora mágica, pero sí algo de sentido común: evita las mañanas de entre semana a primera hora y las noches tardías. Un domingo por la tarde o un martes a media tarde suele pillar a la gente con el móvil en la mano y sin prisa.
Sobre la antelación, depende de la boda. Si hay mucha gente que viaja, mejor avisar con holgura; si es una celebración local, basta con menos margen. Lo importante es que el plazo de respuesta sea razonable y vaya escrito en el mensaje.
Errores típicos del envío masivo
Individual o grupo
Un grupo de WhatsApp con cuarenta personas es un lío: alguien contesta "yo voy" al grupo entero, otro pregunta algo que ya estaba en la invitación y las respuestas se pierden. Mi recomendación es enviar siempre en privado, aunque cueste más. Con el grupo familiar, la excepción razonable es el aviso inicial; las respuestas, que sean individuales a través del formulario.
La vista previa del enlace
WhatsApp suele mostrar una tarjeta con título e imagen cuando pegas un enlace. Pégalo solo, sin texto pegado justo detrás, y comprueba en tu propio móvil cómo se ve antes de mandarlo a nadie.
Un enlace igual para todos
Si todo el mundo recibe el mismo enlace, tendrás que adivinar quién ha contestado. Con Cabriola puedes generar un enlace personal por invitado: el saludo sale con su nombre y sabes de quién es cada respuesta sin perseguir a nadie. Lo explico mejor en qué es el RSVP y cómo pedirlo.
Copiar y pegar sin cambiar el nombre
Parece obvio, pero pasa. Antes de enviar, relee el nombre y el tratamiento. Un "querida tía" a un amigo de la universidad no cae bien.
Cómo encaja con la invitación
Si ya tienes una invitación de boda digital, el mensaje de WhatsApp solo tiene que abrir la puerta: el resto, desde la ubicación hasta el formulario de asistencia, está en el enlace. Puedes ver cómo queda en la plantilla de ejemplo, una boda ficticia pensada para enseñar el resultado.
Si quieres probarlo
Crear una invitación lleva unos diez minutos para la primera versión, y el plan gratuito permite hasta 25 invitados (con una pequeña marca). Si necesitas más, en la página de precios tienes las opciones. Prueba el enlace en tu propio móvil, mándate el mensaje a ti mismo y mira si lo entenderías sin explicación.